El SUTE puso en marcha su propio CAMPUS VIRTUAL para fortalecer la formación de afiliados y afiliadas
La plataforma permite ampliar la oferta de capacitación, mejorar el acompañamiento de quienes participan y responder a las demandas de formación de los trabajadores/as de la educación
Viernes, 6 de Noviembre de 2026
El Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE) puso en funcionamiento su propio campus virtual, una herramienta que busca fortalecer la política de formación de la organización, ampliar las propuestas de actualización y capacitación y generar nuevas condiciones para acompañar las trayectorias formativas de sus afiliados y afiliadas. La plataforma comenzó a funcionar con la actualización en didáctica «Herramientas y dilemas de la evaluación formativa y la acreditación. Evidencias que enseñan», a cargo del licenciado Emmanuel Lista, docente e investigador de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
La iniciativa surgió de la necesidad de optimizar los procesos administrativos y técnicos vinculados con las capacitaciones, reducir los tiempos de gestión y contar con mayor autonomía para organizar y desarrollar las propuestas formativas. Esta herramienta también permite mejorar el vínculo con quienes participan, realizar un seguimiento de su formación y atender consultas y necesidades.
Para su implementación, el sindicato optó por Moodle, una plataforma que permite crear y administrar aulas virtuales, organizar materiales, facilitar el intercambio entre docentes y cursantes y realizar un seguimiento de las actividades. El sistema cuenta con capacidad para que hasta 6.000 personas puedan utilizarlo en simultáneo.
La puesta en marcha del campus también abre nuevas posibilidades para la planificación de futuras capacitaciones. Las demandas expresadas por los afiliados y las afiliadas al finalizar cursos anteriores constituyen un insumo para definir nuevas propuestas, entre las que aparecen temáticas como normativa, mediación e inclusión.
De esta manera, el SUTE incorpora una herramienta propia para fortalecer su política de formación, ganar autonomía en la organización de sus propuestas y proyectar nuevas instancias de capacitación que respondan a las necesidades de los trabajadores y las trabajadoras de la educación.