Sindicales

¿Por qué la DGE nunca podrá alcanzar su tan deseada "calidad educativa"?

Sin inversión y en un contexto donde la lógica empresarial maneja la educación de Mendoza, desde un escritorio se implementa un programa para atender situaciones de vulnerabilidad.

Lunes, 20 de Marzo de 2023

En La Resolución- 2022-342 -E-GDEMZA-DGE que implementa el programa Fortalecimiento de las trayectorias con extensión de la jornada escolar declara como uno de los ejes principales de la política educativa “la disminución de la brecha socio-educativa y en este sentido el programa que se desarrolla en esta norma apunta específicamente a atender las situaciones de vulnerabilidad”.


Por su parte el memorándum 016-SE-2023 ofrece consideraciones para la implementación del programa. Curiosamente en dicho texto se asigna la coordinación y los cargos de maestros/as de trayectoria, pero no para todas las escuelas del programa.¿Cómo, entonces, se disminuye la brecha socieducativa en aquellas escuelas de contexto desfavorable en las que no se designan cargos docentes? No está escrito en el programa, pero los Supervisores Seccionales, en reuniones de consejo por orden de la dirección de línea, aclararon que en caso de que la DGE no haya autorizado el llamado al docente , el directivo , o sea el coordinador del programa, tendría que asumir el dictado de las clases.


Es decir que él o la directora/a tiene que atender un mínimo de 10 estudiantes, mientras coordina el programa y es a la vez el director de la escuela. Hay una superposición de roles en la figura del directivo que además de dirigir la escuela con la complejidad que requiere en este tiempo por la demandas que se le exigen hoy, tiene además que dirigir el programa y dar clases.Dar clases a estudiantes con trayectoria de baja intensidad requiere de un tiempo y un espacio, una planificación adecuada, pertinente y sostenida en el tiempo, un trabajo con las familias y con el colectivo docente. 


Una evaluación constante de los avances y retrocesos y la claridad para buscar nuevos caminos en el proceso de enseñanza aprendizaje.¿Puede un directivo, coordinar el programa, ser director y a la vez encontrar los tiempos y espacios necesarios para que el programa sea realmente significativo?¿Puede un director agotado y sobre demandado, además de lo que hace planificar, ver las trayectorias individuales, y construir estrategias pertinentes?


Mientras esto ocurre hacen malabares con las raciones del comedor, buscan espacios donde los estudiantes puedan comer, la mayoría de las escuelas no tiene espacio físico, improvisan aulas en pasillos, salones y hasta en patios. Organizan la tarea de los celadores, ya que no alcanzan para cubrir la jornada y con la figura del cocinero/a que no todas las escuelas tienen, en lugar de sumar personal al plantel, se resta uno para la limpieza de la escuela. Hacen turnos para comer porque no hay capacidad o porque las escuelas tiene más de un turno escolar. En algunos casos el directivo es personal único así que además oficia de vicedirector y secretario.


Al maestro tutor se le exigen una serie de requisitos que los deberá asumir el director/directora de la escuela:disponibilidad para participar en instancias de formación en todos sus formatos y aplicación de las sugerencias en los encuentros con los/as estudiantes. Disposición para construir y autoevaluar su nuevo rol, analizando las trayectorias escolares para intensificar los aprendizajes prioritarios de los/as estudiantes de los diferentes grados. Disposición para el trabajo en equipo y con otros actores institucionales. Capacidad de diálogo con estudiantes, docentes y familias. Capacidad para elaborar y evaluar dispositivos de acompañamiento a las trayectorias escolares.Además de lidiar con la falta de mobiliario, problemas edilicios, contingencias climáticas que hacen destrozos en las escuelas y un hartazgo porque esos problemas no tienen resolución.


Como bien lo dice la Resolución la información recaudada por la DGE para sus decisiones se basan en el sistema GEM,.Esto tiene varios inconvenientes, los datos cargados por la escuela corresponden al año pasado, por lo que son anacrónicos para el 2023, además la complejidad de las escuelas y su contexto escolar no pueden reducirse a un número o una estadística. Realizar un trabajo de impacto requiere conocer el territorio y adecuar las normas a la realidad que se presenta y no una receta elaborada a la distancia y sin diálogo con los actores.¿En esta condiciones se acortará la brecha socioeducativa?


La Dirección General de Escuelas promueve constantemente como uno de sus pilares la calidad de la educación, oponiendo en algunos aspectos este término a inclusión. Subrayan enfáticamente inclusión pero con calidad.Sería bueno detenerse en desmenuzar qué es la calidad educativa. El término calidad es un vocablo proveniente de la economía y la administración de empresas. Esto implica el concepto de gestión empresarial de la escuela y están relacionados con la eficiencia y la eficacia. Este modelo propone la vigilancia en los procesos y es resultadista, de ahí que mide la calidad educativa por números, estadísticas y test. Por eso las políticas educativas son descontextualizadas y se exige la carga constante de datos que permitan tomar decisiones para mejorar el producto. Por eso los equipos directivos y docentes son aplicadores de las políticas tomadas en los escritorios. Por eso en las escuelas hay cada vez menos tiempo para pensar lo colectivo. 


Hay una disociación entre las decisiones y los actores que deben llevarla a cabo.El término calidad que tiene esa impronta de la economía se ha colado con mucha fuerza en el sistema educativo , es necesario entonces dotarlo de contenido, pero un contenido que tenga que ver con sentidos contextualizados y construidos colectivamente. Un sentido que tenga que ver con la igualdad , la diversidad, el respeto, la justicia, la construcción de ciudadanía ; que tenga los recursos necesarios para prácticas educativas coherentes, pertinentes, contextualizadas, sostenidas y en condiciones dignas. ¿Cuál es la calidad que promueve la DGE en las escuelas ? 


En otro considerando la Resolución dice “la impronta propia del programa implica una evaluación formativa, con indicadores que permitan revisar en forma continua el impacto de la propuesta y realizar los ajustes necesarios cuando se aleje de los propósitos que la sustentan”


Las políticas deben ser evaluadas, pero la evaluación debe ser solo un instrumento y no la razón de ser del sistema . La evaluación sirve para corregir, para mejorar, para diseñar nuevas políticas. Lo que debe evaluar es el sistema, no a la escuela los estudiante y docentes y los directivos La evaluación tiene que ser integral, debe incluir las condiciones estructurales: el salario docente, el acceso a los bienes culturales, la formación continua de los y la docentes y debe tener, fundamentalmente,en cuenta las voces de los protagonista de los procesos. 


¿Qué indicadores usará la DGE para evaluar? ¿Los números del GEM? ¿Tendrá en cuenta las condiciones en las que se llevan a cabo los procesos?Acortar la brecha educativa y garantizar el derecho a la educación con calidad requiere de mucho más que sólo enunciados. Las escuelas no son fábricas con maquinarias que se manejan a control remoto y luego se evalúa la producción con indicadores numéricos. 


La educación requiere de mucho más que un gerente que vigile la calidad del producto. Para que la escuela sea garante del derecho a la educación e intentar acortar la brecha socioeducativa se necesitan recursos suficientes, condiciones edilicias dignas, directores/as y docentes con tiempo y espacios para poder pensar la escuela colectivamente y con la comunidad. Lo que hoy hay, dista muchísimo de lo que se necesita.